Se realiza un examen médico a las personas que aspiran a ingresar a la empresa, o que cambian de actividad, en el que se evalúa la condición de salud del funcionario, y su aptitud psico-física, para desempeñar la tarea propuesta.
El resultado se consigna en una historia clínica laboral, junto con los antecedentes personales y laborales del aspirante, y cualquier otro dato considerado de interés.
La historia se incluirá en una base de datos a disposición del profesional que se designe y un informe pormenorizado le será entregado a la dirección de la empresa.
Esta información constituye una base firme, a partir de la cual se puede evaluar cualquier cambio en la condición de salud del funcionario y evita que la empresa sea considerada responsable por las afecciones que el funcionario pueda haber adquirido antes de su ingreso, o del cambio de actividad.