Consiste en un estudio de cada puesto de trabajo, determinando cada uno de los riesgos involucrados en las tareas que se desempeñan.
La información de campo, se consigna en un formulario con formato ISO-9000, en donde los riesgos se clasifican según su tipo, peligrosidad y posibles consecuencias, completándose con sugerencias para su control.
Este relevamiento constituye la base para programas de seguridad, proporcionando la información necesaria para el estudio y la elaboración de planes de prevención, control y mejora continua de la seguridad.